DESCRIPCION:
Durante décadas la llamada economía informal ha echado raíces en la sociedad mexicana. Son los tianguis y los pequeños mercados públicos los proveedores de bienes de consumos, y en ocasiones de servicios, de una buena parte de las ciudades mexicanas, a la vez que son vistos con recelo por las Cámaras de Comercio y por diversos organismos empresariales, los cuales les han calificado como economía informal.
En contraparte, los pequeños comerciantes, como se autodenominan, argumentan en su favor que prefieren este tipo de trabajo a ser asalariados, o bien, proponen, para cambiar de actividad, que las empresas tengan mejores sueldos y prestaciones.
Este trabajo estudia a fondo los flujos comerciales, fiscales y contables de los pequeños comerciantes, proponiendo al mismo tiempo parámetros que sirvan en el futuro como bases para la emisión de criterios o como marco de referencia de futuras investigaciones.
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